Toluca, Edo. Mex. Viernes 19 de Diciembre 2014

8 °C

Contacto

Nombre
E-mail
Asunto
Mensaje

Opinión

Nombre
E-mail
Asunto
Mensaje

Denuncia

Asunto
Denuncia

Se dice que...


Por: Redacción

Publicado el: 18 Octubre 2012

Lugar:

El quebranto financiero de los municipios, que ha llegado al absurdo de suspender pagos a sus trabajadores, no es producto en sí mismo de la insuficiencia de recursos, sino consecuencia de su pésima administración. Malos e irresponsables gobiernos que gastan más de lo que tienen, no en desarrollo, sino en el sostenimiento de su régimen de privilegios, abusos y, en no pocos casos, hasta raterías. Año con año desde hace al menos un lustro, calificadoras como Moody y Fitch han advertido reiteradamente en sus periódicos análisis, que los ayuntamientos tienen gastos operativos fuera del sentido común. Barriles sin fondo.

A la plaga de la incapacidad que expolia los recursos públicos municipales, hay que sumarle la de la inmoralidad. Sean del partido que sean, prácticamente todos roban, salvo mínimas y honrosas excepciones. Alcaldes y funcionarios municipales que se hacen millonarios en un trienio. Lo peor de todo, es que nadie les hace nada. El último alcalde enviado a prisión fue Leonardo Bravo, de Zinacantepec, que a la vuelta de unos meses logró salir libre de cargos y con una enorme sonrisa. El combate a la corrupción es una simulación.

Faltan dos meses para que terminen las administraciones de Naucalpan, Tlalnepantla, Tultitlán, Zinacantepec, Coacalco y Calimaya, y  ya no hay ni un centavo en las tesorerías. Se llevaron todo, hasta los clips. El saqueo raya en los límites de lo nauseabundo. Delincuentes de cuello blanco que ahora gritan al aire para evadir su responsabilidad ¡el ladrón, el ladrón, atrapen al ladrón!

El Órgano Superior de Fiscalización y la Secretaría de la Contraloría, sirven para maldita la cosa. Su trabajo técnico contable, es obvio, está subordinado a intereses políticos. Los partidos políticos tampoco moverán un dedo, no pueden ni quieren. Son parte del problema, no de la solución.